VIII
CONGRESO VENEZOLANO INTERDISCIPLINARIO DE ORIENTACIÓN Y VII CONGRESO DE LAS
AMÉRICAS.
CONFORMACIÓN DE LA
ESCUELA PARA LA FAMILIA. PARTICIPACIÓN DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS.
Profesor (Especialista) Hernaine Centeno
Ruiz.
Conformación
de la Escuela para la Familia. Participación de estudiantes universitarios.
Profesor
(Especialista) Hernaine Centeno Ruiz
Móvil:
04148923790
Resumen
La propuesta trata sobre la
participación protagónica de estudiantes de la Universidad Nacional
Experimental Simón Rodríguez del Colectivo Puerto Ordaz ubicados en Ciudad
Guayana Municipio Caroní del estado Bolívar cursantes de la carrera de
Educación Integral, en la conformación de las escuelas para la familia, como
vía para el fortalecimiento en los planteles oficiales y privados de los
Subsistemas de Educación Inicial, Primaria y Media General adscritos al
Distrito Escolar Caroní. Los participantes son de la asignatura Práctica
Profesional (Fase I-II-III-IV), la idea es que previa formación en educación
familiar promocionen la estrategia en los ambientes educativos seleccionados y desarrollen actividades para que involucren
a la familia, comunidad y organizaciones comunitarias. La proposición puede ser
modelo para la formación e incorporación de pasantes universitarios en la
ejecución de proyectos comunitarios relacionados a la Orientación Familiar. Es
pertinente su aplicación porque es una necesidad incluir a la familia en las
actividades educativas articuladas a las que se desarrollan en la comunidad y
les permitirá a los estudiantes universitarios emplear sus habilidades y destrezas
en beneficio de niños, niñas y adolescentes. Todos los actores sociales deben
aliarse y emprender el camino para desarrollar programas y proyectos en
beneficio de la familia, escuela y comunidad
a través de encuentros de reflexión y en la búsqueda de soluciones
a los problemas que afecten a la
colectividad.
Descriptores: Educación
familiar, estudiantes universitarios, escuelas para la familia, organizaciones
comunitarias, participación protagónica,
comunidad.
INTRODUCCIÓN
En el espacio del VIII Congreso
Venezolano Interdisciplinario de Orientación y el VII Congreso de las Américas,
me corresponde saludarlos en este
encuentro significativo para los
profesionales de ayuda de Venezuela y de las Américas. Es un honor compartir con ustedes la propuesta de
Incorporar a estudiantes
universitarios de Educación en la conformación de las escuelas para la
familia en el subsistema de educación básica (educación inicial, educación
primaria y educación media) como vía para consolidar la participación de todos
los actores sociales; en la búsqueda de lograr que la escuela se convierta en
centro del quehacer comunitario.
El planteamiento surge como una necesidad y se sustenta en las líneas generales del
Plan de Desarrollo Nacional 2007 – 2013 y en el Sistema Nacional de Orientación
(2009). Ambas señalan en la línea estratégica referida a la felicidad social,
que se debe promocionar el desarrollo humano familiar, así como en la
democracia protagónica que la participación
escolar es necesaria en las actividades de la comunidad. Dentro de este marco
de ideas, se justifica la incorporación de todos los actores sociales que hacen
vida en la comunidad y en la universidad para la conformación de las escuelas
para la familia en los planteles donde es debilidad la participación de padres
y/o representantes en las actividades planificadas para que el niño, niña y
joven se desarrolle integralmente. Existe la necesidad de tomar conciencia de
la importancia de la Orientación Familiar, para ello surge la propuesta y la
misma está encaminada a involucrar a
padres, madres, abuelos, estudiantes universitarios y miembros de las
comunidades locales para que participen
en programas y proyectos que desarrollen procesos de crecimiento humano
articulados con las dimensiones del ser, convivir, servir, conocer y hacer en
el contexto familiar y el entorno social.
Un
poco de historia de las escuelas para la familia
Esta acción es importante porque
incorpora a la familia, a la comunidad y estudiantes universitarios de
educación en la escuela. En la década de los cuarenta, se establece en
Venezuela la escuela para padres, anexa
a la Clínica de Higiene Mental de la Universidad Central de Venezuela (UCV) con
la orientación de la doctora Lía Imber de Coronil y el doctor Alberto Mateo
Alonso. En el estado Lara el psiquiatra Rubén Sangurima organiza grupos de
discusiones con padres en el Hospital de Barquisimeto y colabora con charlas en
las escuelas. En la década de los cincuenta y
sesenta la profesora Carmen Camargo entrena a educadores a través de
cursos sistemáticos en el departamento de postgrado y reciclaje del Instituto
Universitario Pedagógico de Maracay (IUPEMAR), así como también la Iglesia
Católica a través de la Pastoral familiar y
la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC) quienes preparan
con su propia metodología y carisma al personal necesario para fortalecer las
escuelas para padres. En la década de los ochenta en Ciudad Bolívar, estado
Bolívar se inicia la escuela para padres en la Unidad de Psicología y
Psiquiatría Clínica Infantil (UPPCEI) proporcionando a los padres elementos
indispensables y básicos para la atención integral de sus hijos. En Ciudad
Guayana para la década de los noventa se inicia en el nivel de educación
preescolar; en coordinación con lineamientos del Programa Permanente de
Educación por la Familia (1993) y que por convenio del Ministerio de Educación
y la Conferencia Episcopal Venezolana, se extiende a los niveles de Educación
Básica y Media Diversificada y Profesional, son los Núcleos Integrales de
Bienestar Estudiantil (NIBE) y los servicios de orientación que promocionan
esta estrategia, ambos servicios coordinados por el profesor Hernaine Centeno a
nivel distrital. Se pone en práctica entre los años 2001 – 2003, el Proyecto de
Participación y Organización Comunitaria de la Coordinación de Protección
Estudiantil y dentro de éste el subproyecto de escuela para padres; definidos
como una estrategia educativa dirigida a docentes especialistas, personal de
bienestar estudiantil y la familia, con la misión de formar a padres y madres
para la atención integral de los hijos, tuvo un carácter interinstitucional e
interdisciplinario y su metodología era implantar las escuelas para padres en
las instituciones educativas formando redes en cada una de las parroquias del
Municipio Caroní.
La primera etapa a nivel de
coordinación distrital era formar a docentes especialistas, personal de
bienestar estudiantil, padres y madres en tópicos relacionados al área de la
orientación familiar, los entrenamientos eran mensuales con participación del
Distrito Escolar y el Distrito Sanitario de San Félix.
La segunda etapa el personal entrenado
implantaba las escuelas para padres en los planteles de Educación Preescolar,
Básica, Media Diversificada y Profesional, se organizaban en redes en cada una
de las parroquias. Se incorporaban a padres, madres y estudiantes a formar
parte de ellas, planificaban actividades en base a necesidades detectadas y
organizaban cronograma de ejecución, éstas eran mensuales con una duración
mínima de una hora; para ello contaban con una banco de recursos humanos. Las
vivencias se sistematizaban y el informe se enviaba a la coordinación
distrital, al final de cada año escolar
se realizaba un encuentro de experiencias significativas para evaluar el
funcionamiento de 89 escuelas para padres en los planteles del Municipio
Caroní, intercambiar saberes y retroalimentar el proceso desarrollado.
En la
actualidad se mantienen vigentes muy pocas escuelas para padres en los planteles oficiales y colegios privados
adscritos al Municipio Escolar Caroní, esta propuesta se socializará ante la Coordinación de
Desarrollo y Protección Estudiantil para la incorporación de pasantes donde
existe la necesidad de activarlas. El planteamiento está orientado a incorporar
a estudiantes universitarios para conformarlas y consolidar las activas y
ajustarlas a las líneas generales del Plan de Desarrollo Nacional (2007 – 2013)
y al Sistema Nacional de Orientación que convergen en crear una sólida
estructura ética de valores, promocionar el desarrollo humano familiar y la
participación escolar a través de la incorporación del talento humano nacional.
Marco
legal
El proyecto de escuela para la familia
se apoya en documentos que le dan sustento legal en lo social, familiar,
comunitario y socio-productivo entre los
que destacan:
La Constitución de la Republica
Bolivariana de Venezuela (1999) que señala en el artículo 75 que “el Estado
protegerá a las familias como asociación natural de la sociedad y como el
espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas”. En la Carta
Magna se establece que la familia es punto de partida para la formación
integral del ciudadano y ciudadana.
Ley Orgánica para la Protección de
Niños, Niñas y Adolescentes (2007) en el artículo 5 contempla que:
…la familia es
responsable de forma prioritaria, e inmediata e indeclinable, de asegurar a los
niños, niñas y adolescentes el ejercicio y disfrute pleno y efectivo de sus
derechos y garantías… el Estado debe asegurar políticas, programas y asistencia apropiadas para que las familias
puedan asumir adecuadamente esta responsabilidad. (p.32).
De
igual forma en el artículo 6 del mismo documento legal, señala que “la sociedad
debe y tiene derecho de participar activamente para lograr la vigencia plena y
efectiva… se crearán políticas de protección”. Los mencionados artículos reafirman la
responsabilidad y participación de la familia, la sociedad y el Estado
en
garantizar los derechos y garantías de los niños, niñas y jóvenes.
Por su parte, a nivel de organización
comunitaria; la Ley de los Consejos comunales (2006), en el artículo número 2
refleja que:
…las
Instancias de participación, articulación e integración entre las diversas
organizaciones comunitarias, grupos sociales y los ciudadanos permiten al pueblo organizado ejercer
directamente la gestión de las políticas públicas y proyectos orientados a
responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades.
El Programa Permanente de Educación
por la Familia, sustentado en la Resolución Nº 133 de fecha 09 – 02 – 1993; establece un convenio entre el
Ministerio de Educación y la Conferencia Episcopal Venezolana para llevar a
cabo el programa que contribuye a fortalecer los lazos afectivos de la familia
venezolana. Es a partir de éste que se inicia la conformación de los comités de
la familia y su función es organizar las
acciones de planificación, ejecución y evaluación que sirvan para dar
cumplimiento a los objetivos a nivel nacional, su propósito es promover en el
seno familiar la comunicación, el respeto mutuo, la cooperación,
responsabilidad y la integración familiar.
Otro documento al que se hace
referencia es el plan de estudio de la licenciatura en Educación Integral
(1989) que plantea en sus componentes curriculares que en el ciclo profesional el
participante desarrollará habilidades, destrezas y actitudes hacia la investigación y promoverá la participación dentro del entorno social.
En este orden de ideas, los documentos
citados son las bases legales que sustentan la propuesta y todas ellas en
coherencia con las líneas generales del
Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación y con el Sistema Nacional de Orientación (2009) que
busca promocionar la participación
escolar en las actividades de comunidad y la corresponsabilidad de todos los
agentes sociales.
La
Escuela para la Familia
Definida como estrategia educativa
para que la familia (padres, madres, abuelos, tíos, representantes, otros) participen
en el proceso formativo e integral de niños, niñas y jóvenes; además de la
incorporación de actores sociales entre estos, estudiantes de la universidad de
la carrera de educación, en la búsqueda de soluciones a los problemas
disfuncionales existentes en las comunidades a través de encuentros de
reflexión, de intercambio, y que
permitan diseñar, ejecutar, evaluar y sistematizar programas y proyectos en
beneficio de la colectividad educativa. El proceso es aliarse y emprender el
camino que les permita crear una nueva concepción de la educación y
transformación pedagógica.
Misión
Desarrollar programas y proyectos dirigidos a vivenciar y experienciar
procesos de crecimiento humano que genere la participación activa de la
familia, escuela y la comunidad en los cambios y en la liberación de las
capacidades emancipadoras de los actores sociales en cuanto a sus
potencialidades y necesidades.
Visión
Organizar
en cada plantel de los niveles de Educación Inicial, Primaria y Media la escuela para la familia que permita
la atención a las necesidades y desafíos
del crecimiento personal y del entorno social donde convive; mediante la
creación de espacios de encuentros en la comunidad escolar y local, que propicie la participación activa,
liberación de capacidades y talentos, contribuyendo en el diseño, ejecución de
planes y proyectos destinados al desarrollo de un ciudadano o ciudadana
integral, solidario, con identidad nacional, responsable y comprometido a
trabajar por el colectivo.
Objetivos
Fortalecer la escuela para la familia en el subsistema de Educación
Básica con el fin de atender integralmente a niñas, niños y adolescente.
Propiciar encuentros de
saberes entre profesionales de ayuda que permita la consolidación de la Escuela
para la Familia en todos los niveles educativos.
Incorporar estudiantes
universitarios y actores sociales en el desarrollo de programas y proyectos
destinados a mejorar el proceso educativo y comunitario.
Formar permanentemente a
las familias, docentes, estudiantes universitarios y comunidad para su
participación en la comunidad escolar y local.
Sistematizar las
experiencias vivenciadas en los encuentros entre la familia, escuela y
comunidad para retroalimentar el proceso.
Conformar las escuelas para la familia en todos los planteles oficiales
y privados del Municipio Escolar Caroní del estado Bolívar.
Activar las escuelas para
la familia existentes.
Actores
sociales que participarán.
La comunidad escolar: directivos,
docentes, estudiantes, profesionales de ayuda, padres, madres, representantes y
otros.
La comunidad universitaria:
estudiantes de las carreras de educación integral de la UNESR.
La comunidad local: Consejos
comunales, entes gubernamentales y no gubernamentales, Misión Robinson, Sucre,
Ribas, Cooperativas, ambulatorios y redes de servicios interinstitucionales.
Estrategias
de intervención.
Encuentros de saberes, convivencias,
acercamientos entre padres, madres, estudiantes, maestros, profesionales de
ayuda, consejos comunales, estudiantes universitarios, otros. Trabajo en equipo
y formación de redes para la escuela y
la comunidad, formación de hijos, facilitación del desarrollo humano (ser,
convivir, servir, saber y hacer), atención individual y colectiva, evaluación y
sistematización de vivencias.
Lapso
de ejecución.
Todo el año escolar, con encuentros
mensuales y reuniones sistemáticas con el equipo a nivel zonal, distrital y
parroquial, con la participación de organizaciones comunitarias formadas en
red.
A nivel universitario la formación
semestral de los estudiantes universitarios para la planificación, ejecución y
evaluación de proyectos comunitarios dirigidos a la conformación de las escuela
para la familia.
Perfil
del facilitador de los estudiantes Universitarios:
Debe tener formación académica en el
área de la orientación familiar: Actitud abierta, cercana, colaborativa,
cooperativa y respetuosa. Promotor, mediador, conciliador e investigador. Con
capacidad para dirigir grupos, buen comunicador, motivador, con reconocida
moralidad e idoneidad comprobada, luchador social, muestra interés genuino por
otros, disfruta del contacto con las otras personas, debe manifestar paciencia
y comprensión empática, escuchar con afecto y eficacia, exhibe un pensamiento
creativo, dispuesto al cambio y la adopción de innovaciones.
Propuesta
de formación para los estudiantes universitarios UNESR.
Previa formación académica, se
seleccionan estudiantes que van a realizar sus prácticas profesionales. Se
organizan en subgrupos y se escogen los ambientes educativos donde se
conformarán las Escuelas para la familia.
Loa participantes seleccionados para
ejecutar esta propuesta son los cursantes de las Prácticas Profesiones ya que
en el pensum de estudio de la licenciatura en Educación Integral el estudiante cursa
cuatro fases de sus prácticas profesionales y en cada una de ellas se
especifican las competencias a lograr:
En la fase I desarrollará su capacidad
de observación en la relación escuela-comunidad y realizará diagnóstico de
situaciones socio-educativas. Fase II hará simulaciones del desempeño como
facilitador, orientador y promotor social. Fase III planificará y ejecutará
actividades para la comunidad, en la fase IV está orientada para desarrollar un
proyecto educativo en la comunidad, que aporte soluciones a las necesidades
detectadas. La propuesta es que los
participantes ejecuten estás actividades para la conformación de las Escuelas
para la familia en esta Fase. Los cursos tienen la formación teórica de dos
horas y seis de autogestión; se aprovecha este tiempo para la formación de los
participantes, y se distribuirá de la siguiente manera:
I.-
Sensibilización sobre la propuesta.
Importancia del educador
familiar.
¿Qué son las Escuelas para
las familias?
Metodología a utilizar.
Interdisciplinariedad. Redes sociales.
Estrategias de
intervención (Técnicas de dinámicas grupales)
Participación de la
escuela, familia, organizaciones
comunitarias.
II.-Normativa
legal.
Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela.
Ley Orgánica de Educación.
Ley de los Consejos
Comunales.
Resolución 133 de fecha 09
de febrero de 1993. Programa Permanente de Educación para la familia.
LOPNNA
III.-Proyecto
de intervención:
Observación en la relación
escuela-comunidad y realizará diagnóstico de situaciones socio-educativas
Simulaciones del desempeño
como facilitador, orientador y promotor social
Planificar y ejecutar actividades para la comunidad
Desarrollar un proyecto
educativo en la comunidad que aporte soluciones a las necesidades detectadas.
IV.-
Elaboración y
presentación del informe de la gestión cumplida y del plan de seguimiento.
Memoria fotográfica
Referentes temáticos
Deben existir líneas orientadoras en
cuanto a los tópicos a trabajar, dirigidos a desarrollar con los actores de la
comunidad escolar, local y en coherencia con las dimensiones del ser
(crecimiento personal – social) convivir (la integración grupal, el trabajo en
equipo, conformación de redes) servir (apoyar a los demás) conocer (encuentros
de saberes y reflexión) hacer (la construcción de programas y proyectos a
corto, mediano y largo plazo); articuladas todas las líneas con las necesidades
e intereses del colectivo.
Evaluación
y seguimiento
El grupo de estudiantes universitarios
en su ambiente seleccionado debe registrar toda la información de las
actividades ejecutadas, este proceso les permitirá elaborar el informe final e
incluir su memoria fotográfica para retroalimentar las acciones de las EPF. En
cada ambiente los estudiantes deben organizar una comisión con docentes, padres
y organizaciones comunitarias para darle continuidad al proyecto.
Conclusiones
·
Fortalecer
la escuela para la familia como estrategia de participación en la comunidad
escolar y local.
·
La
implementación de las Escuelas para la familia es una responsabilidad
compartida entre escuela, comunidad y familia.
·
Las
actividades deben estar encaminadas a desarrollar el crecimiento humano
articuladas con las dimensiones del ser, convivir, servir, conocer y hacer.
·
Crear
encuentros de participación con los actores sociales que hacen vida en la
escuela y la comunidad.
·
Orientar
acciones formativas para la planificación de actividades que contribuyan al
mejoramiento de la participación de la familia en la comunidad escolar y local.
·
Incorporar
la comunidad local y organizaciones comunitarias como recurso humano en las
actividades de la escuela para la familia.
·
Diseñar,
ejecutar y evaluar programas y proyectos a través de la escuela para la
familia.
·
Elaborar
un mapa situacional del entorno social y educativo.
·
Formar
a estudiantes en educación familiar para que contribuyan en la conformación de
esta estrategia en las comunidades escolares y locales.
Recomendaciones
·
Organizar
un equipo zonal, distrital y parroquial para impulsar el fortalecimiento de la
EPF.
· Implementar
la EPF en el subsistema de Educación Básica.
·
Formar
permanentemente a actores sociales incorporados al trabajo colectivo de la EPF.
Entre estos estudiantes universitarios y miembros de las organizaciones
comunitarias.
·
Sistematizar
actividades ejecutadas a nivel zonal, distrital y parroquial para evaluar el
impacto social de la estrategia en la comunidad escolar y local.
Referencias bibliográficas
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Déniz,
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apoyo institucional a la relación escuela familia Disponible: http://www.romsur.com/edfamiliar/art3.htm
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Gamargo,
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Marcano,
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Puerto Ordaz: UGMA
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Plan
de Desarrollo Económico y social de la nación. 2007 – 2013. Caracas.
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Proyecto:
Sistema Nacional de Orientación (2009). Caracas
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Vallés,
P. (1999). Inducción al taller Escuelas para Padres. Cuadernos Asometal:
Bolívar.
http://es.scribd.com/doc/32534219/Oscar-Jara-sistematizacion-y-Corrientes-innovadoras
Jara Holliday, Oscar. Dilemas y desafíos de la
sistematización de experiencias. Centro de Estudios y Publicaciones -
Alforja. Costa Rica. Mayo, 2001.
S.J. Taylor y R.Bogdan 1992 Ediciones
paidos. Introducción a los métodos cualitativos de investigación.
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